Una familia con boda en puerta

15-06-2012

cesar.huerta@eluniversal.com.mx

Doña Martha está orgullosa de sus dos hijas: la mayor, quien se llama como ella y la pequeña, de nombre Miriam. Ellas llevan el apellido Higareda.

“¡Ya no quepo por la puerta, la verdad!”, exclama feliz.

La señora está a unos cuantos metros de donde Martha, vestida de novia, filma una de las secuencias de Cásese quien pueda, que significa su segunda película como productora y escritora, luego de la taquillera Te presento a Laura.

Miriam, la hija pequeña, atiende a la prensa en un sillón contiguo, dentro de un hotel ubicado en el Centro del DF.

“Si ahorita Dios me dice que me vaya, lo haría feliz porque creo que hemos hecho (con el papá de las actrices), un buen trabajo.

“Pero eso no va a pasar ahorita, porque me encuentro muy sana”, agrega rápido y bromista Martha Cervantes.

La felicidad es total, porque ahora actúa con ambas interpretando a la organizadora de bodas, uno de los personajes puntales de la historia.

“Estudiamos juntas la carrera, no sabía que iba a estar porque no veía ningún personaje para mí, pero un día me preguntó Martha si hacía el de organizadora y dije, ¡claro!”.

Infancia es destino

Y si tener a tres de una familia en un proyecto no es suficiente, ahí estará José Luis, otro hijo y hermano.

“¡Trabajamos en equipo!”, exclama feliz Miriam.

Ella, un año menor que Martha (27 y 28, respectivamente y nacida el mismo día, un 24 de agosto), recuerda que siempre jugaron juntas en su infancia.

Cásese quien pueda es la extensión de aquellos días en que sonaban las notas de “La rueda de San Miguel” en su natal Tabasco.

“Jugabamos con Barbis, también a la casita, a que ella era investigadora o arqueóloga y yo su asistente”, recuerda Miriam.

“También hacíamos pastorelas y una vez un personaje sacó una metrallera para acabar con el mal”.

Cásese quien pueda, dirigida por Marco Polo Constandse (Los inadaptados), fue escrita por Martha para trabajar con Miriam.

La producción, cuyo crew se traslada hoy a Quintana Roo para continuar el rodaje, es una comedia romántica en la que dos hermanas con metas distintas: mientras una busca contraer matrimonio, la otra desea una carrera.

“Yo hago a Ana Paula (la novia), que es distinta a mí. No habla como yo, es una chica muy dulce, un poquito fresa”, dice Martha.

“En gran parte de la película llevo el vestido de novia y ha sido duro, ¡ya no lo aguanto!”, concluye.